Con el objetivo de construir redes y alianzas para seguir consolidando en nuestros barrios y pueblos un feminismo autónomo, crítico y de base como espacio de lucha, este 25 de noviembre, feministas de todo el mundo volvemos a salir a la calle para ser visibles juntes contra la violencia de género. Desde diferentes redes de Economía Social Solidaria, queremos reivindicar y compartir nuestras experiencias desde la diversidad, así como denunciar los espacios que aún perpetúan el sistema cis-heteropatriarcal y racista.

Entendemos que la violencia de género tiene muchas formas. Están las más evidentes como feminicidios, violaciones, agresiones, humillaciones…. Pero también las más sutiles: negación de las capacidades, desprecio y mala remuneración del llamado trabajo femenino, esclavitud doméstica, monopolización masculina de la palabra y de las decisiones en los espacios públicos y/o asambleas o reuniones, discriminación de las mujeres mayores y jóvenes, apropiación de los beneficios del trabajo feminino, agresiones LGTBIQ-fóbicas,  etc.

Gracias a la movilización y al avance del Feminismo, la situación está cambiando y hay una fuerte deconstrucción del imaginario colectivo, aunque la violencia institucional y sexista sigue siendo poderosa. Además, sin duda, la pandemia de la COVID19 ha agravado esta situación estructural de desigualdades y precariedad.

La jornada del 25 de noviembre está dedicada a la lucha contra todos estos tipos de violencia, desde aquí, reivindicamos la importancia de hacerle frente durante todo el año así como incluir el Feminismo como tema transversal a todos nuestros proyectos de Economía Social y Solidaria. 

Sin feminismo no hay ESS.

  • Una visión general: Siguen asesinando a las mujeres.

Según las cifras que tenemos a nivel europeo, una de cada cinco mujeres es víctima de violencia física o sexual y cada día mueren siete mujeres a manos de sus parejas. Como consecuencia de la crisis sanitaria, y en particular del bloqueo que se ha puesto en marcha en muchos países europeos, los estados miembros de la OMS Europa han registrado un aumento del 60% en las llamadas de emergencia de mujeres víctimas de violencia doméstica, en comparación con el año 2019. Se estima que 87.000 mujeres fueron víctimas de feminicidios cometidos por sus parejas o familiares, según las estadísticas mundiales de 2017.

Más información aquí y aquí.

A nivel europeo, el Convenio del Consejo de Europa para prevenir y combatir la violencia de género se aprobó en 2011 y entró en vigor en agosto de 2014. Establece un marco integral para prevenir la violencia, proteger a las víctimas y perseguir a los autores. En 2018, el Convenio ha sido firmado por todos los Estados miembros de la UE, pero solo ha sido ratificado por 21. Es el primer texto europeo vinculante en este ámbito. 

Sin embargo, desde las redes europeas de ESS denunciamos que estas medidas son insuficientes, que representan un Feminismo blanco hegemónico y que pasan por alto otros tipos de violencia. Además, aunque en general la mayoría de los países de la UE tienen leyes que abordan la violencia de género, hay una falta de definición común y de normas comunes para abordar la cuestión, lo que contribuye en gran medida a perpetuar el problema. Muchos países incluyen a las víctimas machistas como “violencia doméstica” por lo que las cifras de asesinatos que se muestran son inferiores a lo que realmente son.

  •  Economía Feminista, Social y Solidaria 

La Economía Feminista, Social y Solidaria, se basa en poner la sostenibilidad de la vida en el centro y entiende el cis-heteropatriarcado como sistema constitutivo del mundo y de la socio-economía. Para cambiar el sistema económico, es imprescindible ponerse las gafas de género de tal manera que podamos identificar el papel que juegan las tareas reproductivas y de cuidados en el modelo económico capitalista. 

La economía tradicional ha generado una fuerte separación entre el espacio público,en el que se desarrollan las tareas productivas, y el espacio privado, en el que se desarrollan las tareas reproductivas. El primero ha estado ocupado por hombres y el segundo por mujeres. 

Esta relegación de las mujeres a la esfera privada les ha impedido estar presentes en los espacios de toma de decisiones, en los espacios de ocio y tiempo libre, mientras que sin embargo, llevaban a cabo la tarea más importante para el mantenimiento del sistema neoliberal: sostener la vida.

La Economía Feminista ha puesto en valor todas estas opresiones, y la ESS se ha articulado con esta visión. Las cifras que muestran las organizaciones de ESS en Europa son mejores a las de la economía convencional: generalmente hay más mujeres que hombres trabajando en el sector, y la diferencia salarial no es tan grande como en el sector empresarial… pero aún queda mucho por hacer para que todos los seres humanos sean tratados por igual en todos los ámbitos de la vida.

Como feministas nosotras denunciamos que:

– Las mujeres siguen teniendo menos peso en los procesos de toma de decisiones. La gran mayoría de puestos directivos de las organizaciones están ocupados por hombres.

– Sus salarios son más bajos que los de los hombres, y más aún si además de mujeres son jóvenes.

– Se reproducen espacios masculinizados en Asambleas y reuniones. Los hombres ocupan la mayoría de las intervenciones.

– Hay una mayor presencia/exclusividad de hombres en los puestos relacionados con las finanzas y la contabilidad.

– Las mujeres racializadas y migrantes no están presentes en las organizaciones de ESS más allá de una manera simbólica. Se siguen reproduciendo las dinámicas coloniales del sistema.

– No hay representación de mujeres que viven en condiciones vulnerables en los espacios de trabajo y en los procesos de toma de decisiones. Tampoco identidades no binarias.

– Muchas veces no se utiliza correctamente el lenguaje inclusivo.

– Hay una desvalorización de los puestos de trabajo de la ESS, especialmente de las mujeres.

– Las mujeres tienen una jornada laboral doble debido a las tareas de cuidados que asumen, nos preguntamos si los puestos que se crean en el ámbito de la ESS son suficientes y sobre todo, cómo  se mantienen más allá de los espacios productivos.

Como feministas de la ESS exigimos:

– Incluir el feminismo y la decolonialidad como parte transversal de la ESS y no como algo residual, puntual.

– Reconocer el valor de los empleos de la ESS y de los puestos ocupados principalmente por mujeres.

– Reconocer y promover los valores de la ESS y la gobernanza igualitaria como solución

– Inclusión de las cuestiones de igualdad en todos los ámbitos de la educación, desde las escuelas primarias hasta las universidades y escuelas de prestigio.

– Reconocer el trabajo mal pagado e invisible de las mujeres en las zonas rurales, el sistema alimentario, la educación y los cuidados. 

-Desarrollar una Economía Social Solidaria con una visión interseccional que se aplique en todos los ámbitos de nuestro trabajo, proyectos y actividades.

-Incluir la Economía de cuidados y las economías informales como parte de la ESS.

-Incluir el Feminismo y la decolonialidad como parte transversal de la ESS y no como algo residual, puntual.

  1. Cómo crear y fomentar un entorno de apoyo mutuo en el espacio de trabajo de la ESS

El cambio epistemológico que reclama la economía solidaria debe poner en valor la experiencia y el conocimiento del Feminismo. Hay que prestar atención al reconocimiento de las epistemologías feministas (incluir su perspectiva en la formación inicial/profesional, en la narrativa colectiva; pensar la globalización desde abajo en solidaridad con el movimiento feminista: lo que significa que la forma de abogar por la economía solidaria debe incluir la perspectiva feminista-decolonial). 

Proponemos fomentar asambleas de cuidados en nuestra red, para compartir experiencias, cuidarnos y fomentar la sororidad, utilizar más y mejor el lenguaje inclusivo, diseñar o apoyar en la implementación de herramientas de balance social sobre género, así como fomentar el Feminismo decolonial a través de nuestras herramientas.

Hemos de reflexionar sobre cómo el sistema financiero capitalista se ha adueñado de nuestras vidas, cuerpos y territorios, pero sin duda, hemos de hacerlo teniendo en cuenta cómo intersecciona esto con nuestro género, nuestra edad, etnia, orientación sexual etc, ya que nuestras experiencias serán diferentes 

Juntes somos imparables.


Enlace a diferentes manifestaciones en ciudades europeas:

Lisboa (PT): https://www.facebook.com/events/920038588619387/

Braga (PT): https://www.facebook.com/events/432983958229859/?ref=newsfeed

Coimbra (PT): https://www.facebook.com/events/3119874624999764/?ref=newsfeed

Francia: https://www.noustoutes.org/

Italia:https://nonunadimeno.wordpress.com/2021/11/15/27-novembre-2021non-una-di-meno-corteo-nazionale-a-roma/

España: https://www.feministas.org/movilizaciones-2020-25noviembre.html

Otros enlaces de interés a trabajos de la red:

https://www.socioeco.org/bdf_colloque-31_es.html

https://reaseuskadi.eus/mediateka/auditoria-social-2021-infografia-feminista/#more-5527

Un manifesto para las mujeres, niñas y LGBTIQA+ migrantes :

FOR AN EFFECTIVE RECOGNITION OF THE SPECIFIC GROUNDS FOR ASYLUM FOR WOMEN, GIRLS AND LGBTIQA+ PEOPLE