Informe de Jenny Gkiougki, President of AgroecopolisRed Helénica de Agroecología, Soberanía Alimentaria y Acceso a la Tierra

Grecia está experimentando bajas tasas de mortalidad relacionada con el corona virus, pero las medidas impuestas llegaron pronto y fueron tan duras como en otros países más afectados, lo que supone una grave tensión para una sociedad y una economía en ruinas debido a la actual crisis económica. En una comprensible medida para proteger un Sistema Nacional de Salud ya agotado, el 27 de febrero, un día después de que se diagnosticara el primer caso de Covid-19 en Salónica, se cancelaron todas las celebraciones del Carnaval en todas partes. El 11 de marzo, las escuelas cerraron, y dos días después, Grecia limitó los viajes no esenciales y cerró los cafés, restaurantes, bibliotecas, museos, etc. Desde el 23/3 hasta el 4/5 (40 días de “cuarentena”) el país ha estado en un estricto bloqueo donde lxs ciudadanxs sólo pueden salir por un tiempo limitado y por una serie de razones específicas, y necesitan notificar por SMS sus movimientos.

Lxs pequeñxs agricultorxs agroecológicxs se vieron muy afectadxs por el COVID-19. Las estrictas restricciones de circulación y el cierre provisional de muchos negocios hicieron que lugares como pequeños restaurantes, hoteles y mercados de agricultores se volvieran repentinamente inaccesibles para la mayoría de ellos, que no reciben subsidios ni compensaciones y dependen de una corta cadena de suministro para su supervivencia. Esto es fundamental, no sólo para sus medios de vida, sino para la continuidad de la agricultura familiar en Grecia. Los agricultores de CSA (Agricultura Apoyada por la Comunidad), que suelen operar a escala más local, también se enfrentaron a dificultades, ya que en muchos casos no se les permitió viajar y en su lugar tuvieron que utilizar los servicios de empresas de reparto ya abrumadas, lo que añadió costo y restó calidad a sus productos. Además, la mayoría de las iniciativas de CSA en el país, hasta ahora, son informales, no hay ningún “contrato” firmado entre las dos partes y no existe ninguna asociación nacional oficial para promover o defender sus intereses.

Las restricciones a la circulación sirvieron para poner de relieve muchas patologías subyacentes relacionadas con el sector agrícola y la producción de alimentos en Grecia, pero también para poner de manifiesto cómo los sistemas alimentarios globalizados de los que dependemos pueden colapsar y cómo las soluciones más eficaces para la seguridad alimentaria, por no hablar de la soberanía alimentaria, tienen que basarse en los fundamentos de la agroecología y lo local. Lxs consumidorxs se encontraron de repente con una nueva realidad: que el lugar donde la mayoría de ellxs adquiere sus alimentos (los supermercados) ya no es seguro, y que los alimentos comprados allí tendrán que ser lavados con jabón para eliminar la posibilidad de infectarse. La problemática de un sistema alimentario plagado de intermediarios vuelve a mostrar su cara, no en términos de acumulación de beneficios, sino en términos de poner en peligro la salud pública.

Agroecópolis – La Red Helénica de Agroecología, Soberanía Alimentaria y Acceso a la Tierra (AEP) promovió una reunión electrónica con pequeñxs productorxs de todo el país a mediados de marzo; con representantes de asociaciones de cultivadores orgánicos, miembros de las redes EcoFest y agricultorxs individuales, a fin de evaluar la situación y decidir sobre la acción colectiva, en calidad de asamblea. Como respuesta urgente e inmediata, se decidió llevar a cabo una campaña nacional en los medios digitales y sociales que promoviera los vínculos locales directos entre productorxs y consumidorxs de todo el país.

En pocos días, un grupo de activistas de la alimentación sin beneficio personal directo, bajo la coordinación de Agroecópolis, comenzó a desarrollar la campaña e incluso fueron capaces de crear un corto video promocional mientras no podían filmar nuevas imágenes! Todxs nos unimos porque nos damos cuenta de la importancia de estar al lado de nuestrxs agricultorxs; ¡ahora más que nunca! De la nada, sin acceso a recursos ni organización previa, en un momento de extrema incertidumbre, fuimos capaces de organizar cuatro grupos diferentes, trabajando en aspectos de la campaña, incluyendo la creación de contenidos, la difusión, el enlace con lxs productorxs y la organización del “match-making” final.

El mensaje principal de la campaña es: #Apoyar la pequeña producción local de alimentos #Nos quedamos en nuestros campos y atendemos las necesidades de su hogar. Nos proponemos llegar a un público mucho más amplio que lxs “receptorxs habituales” de acciones similares organizadas por eco-activistas y bioagricultores en el pasado. Nos dirigimos a las ” personas en cuarentena” del coronavirus: consumidorxs que viven en un entorno urbano (desde las grandes ciudades hasta los pueblos pequeños), que ahora están preocupados por la seguridad en las grandes tiendas abarrotadas; están interesadxs en comer sano; y desean proteger y atender a sus familias en tiempos de incertidumbre. La campaña durará hasta julio, y cada semana se centrará en un aspecto diferente: por qué es importante comer localmente; por qué la agroecología es la solución; mostrar los perfiles de los productores de diferentes zonas, etc.

Como se trata de un asunto urgente, y no de una campaña planificada, es bastante complicado organizar los recursos y crear un modelo que funcione, ¡inmediatamente! Nuestro primer objetivo es asegurarnos de que “ni una hoja más se pudra en el campo“. Basándose en los principios de la Agricultura Apoyada por la Comunidad (CSA) y Reko (la alternativa finlandesa), lxs consumidorxs interesadxs de una localidad y lxs productorxs elegidxs (voluntarixs experimentadxs han creado un “sistema de investigación” para asegurarse de que cumplen con los mismos principios que nosotros) se reúnen utilizando grupos de Facebook, donde nuestros voluntarios crean cada grupo, instigan la interacción y supervisan los primeros pasos hasta que los miembros asumen el control y se autoorganizan. La idea es promover la autogestión de las necesidades y la movilización de lxs ciudadanxs a nivel local, creando así las condiciones para alcanzar mayores niveles de autonomía y soberanía alimentaria en términos locales. Contamos con equipos de voluntarios que trabajan en la creación de contenidos y en la difusión de la campaña para que genere respuestas de los consumidores de toda Grecia, y pretendemos tener grupos en cada gran ciudad, en cada prefectura, a finales de junio, para asegurarnos de que todos estos pequeños agricultores reciben el apoyo de las redes de consumidores.

En los primeros cuatro días de la campaña hemos tenido más de 400 respuestas de lxs consumidorxs y el objetivo ahora es asegurarnos de que podemos hacer coincidir la demanda con la oferta.

Este proyecto comenzó como una respuesta inmediata y urgente al hecho de que lxs pequeñxs productorxs orgánicxs de toda Grecia se enfrentan a dificultades para acceder a los mercados debido a las restricciones del virus. Su objetivo es conectar, a nivel local y directo, a lxs productorxs y consumidorxs en todas las prefecturas del país, para que su sostenibilidad esté asegurada. Pero, también servirá de terreno fértil para la creación de redes de PGS (Sistemas de Garantía Participativa) y CSA (Agricultura Apoyada por la Comunidad) que consolidarán aún más el movimiento de Soberanía Alimentaria a nivel nacional -una necesidad en los tiempos inciertos que se avecinan, en un país que ya se ha agotado por la actual crisis económica de diez años.

Para más información, o para unirse a la campaña visite https://www.agroecopolis.org/covid-19/ (sólo en griego)