Autor: RIPESS Europe

Lo que está ocurriendo en Europa y en el mundo al comenzar este nuevo año es bastante inquietante. Parece que nos acercamos cada vez más al precipicio. Nos enfrentamos a demasiadas situaciones de alerta al mismo tiempo, lo que hace cada vez más difícil tener una visión de futuro, por no hablar de una voz común fuerte para contrarrestar el ruido que nos está dejando sordos. No para gritar más alto: para que nos oigan.

Así que hay que armarse de valor y perseverar, tenemos que confiar en nuestras capacidades colectivas y en la fuerza ética de la ESS. Necesitamos reforzar y ampliar la participación y el compromiso político. Dentro de la visión estratégica de RIPESS Europa para 2026-2030, surgida de nuestro trabajo del año pasado, la democracia participativa no es un mero objetivo organizativo interno, sino un pilar central de la repolitización de la Economía Social y Solidaria (ESS). En lugar de considerar la ESS únicamente como un conjunto de prácticas económicas, las fuentes la posicionan como una «fuerza política transformadora dirigida por los ciudadanos» diseñada para contrarrestar la erosión democrática, el populismo autoritario y la fragmentación social.

En nuestra visión, RIPESS Europa aborda la ESS como una democracia participativa cotidiana, que funciona vinculando a los ciudadanos y las instituciones a nivel local. Este proceso implica:
– Trasladar la acción política a los territorios: Ir más allá de los marcos políticos públicos establecidos para crear «laboratorios vivientes».
– Estructuras autogestionadas: Reimaginar el interés público mediante la toma de decisiones cooperativa, las asambleas comunitarias y la gobernanza inclusiva.
– Ciudadanía económica: Incorporar la resiliencia y la cooperación territorial a través de empresas dirigidas por la comunidad y centros de solidaridad.

Un componente clave de la repolitización del movimiento es fomentar la autonomía y la autodeterminación para reducir la dependencia de las corporaciones neoliberales y de las instituciones verticalistas. Esto se consigue a través de:
– Control Democrático: Abogando por el control democrático de las estrategias esenciales, como las políticas energéticas y climáticas, para resistir al «capitalismo verde» y a la mercantilización de las iniciativas verdes.
– Infraestructuras autónomas: Promoviendo estructuras comunitarias como cooperativas de vivienda y alimentación y redes de ayuda mutua.
– Gobernanza Sociocrática: Internamente, RIPESS Europa está aplicando la gobernanza sociocrática compartida para modelar los principios participativos que defiende externamente.

Construir un bloque social mediante la participación
Para hacer frente al autoritarismo y a la exclusión sistémica, pensamos que la ESS como movimiento debería construir un bloque social duradero tejiendo alianzas con los movimientos por la justicia climática, el feminismo y el trabajo.
En última instancia, el objetivo de repolitizar la ESS mediante la democracia participativa es la transformación sistémica. Al situar la ESS en la intersección de los movimientos por la justicia económica, ecológica y social, RIPESS Europa pretende que estos modelos participativos sirvan de contrapeso estratégico al neoliberalismo y al autoritarismo. Esto implica no sólo proyectos aislados, sino la construcción de bienes comunes de conocimiento y grupos de reflexión temáticos en los que profesionales e investigadores coproduzcan herramientas para la defensa y la experimentación informada.

El boletín de este mes concreta esta visión de la democracia participativa como fuerza sociopolítica. Las campañas y luchas que destacan -desde el Día Internacional de Acción Conjunta por los Puertos, hasta la flotilla económica de los trabajadores de GKN for Future contra el sistema corporativo, desde la campaña por el Derecho a la Alimentación y los vínculos con el acuerdo de Mercosur hasta los llamamientos globales a la solidaridad con Rojava, muestran a los actores de la ESS comprometidos directamente con el poder, el comercio, el trabajo y la geopolítica, al tiempo que intentan mejorar la calidad de las condiciones de nuestra vida. No se trata de movilizaciones periféricas: reflejan un creciente rechazo a separar la actividad económica de la responsabilidad política y la movilización social, y un esfuerzo compartido por defender los derechos colectivos, la autonomía y la autodeterminación frente a las dinámicas extractivistas y autoritarias.

El mismo hilo conductor atraviesa la vida de nuestras redes y proyectos. Compartimos nuestra experiencia del encuentro de Monedas Locales, la Declaración de Kandy y el CPAA, en los que participamos activamente, apuntan a la construcción de un bloque social transnacional basado en la cooperación, la mutualización y las infraestructuras compartidas. Las reflexiones sobre las demandas dirigidas por las comunidades que dan forma a la política de sistemas alimentarios de la UE, la instantánea de la Asamblea General 2025 de RIPESS Europa y el lanzamiento de nuevos proyectos, como el proyecto CHOICE y la segunda convocatoria de acciones CARE dirigidas por jóvenes, ilustran cómo esta visión se está traduciendo en políticas, cooperaciones, proyectos y capacidad de acción. Por último, los recursos compartidos a través de Socioeco.org nos recuerdan que el propio conocimiento es un bien común, esencial para sostener la experimentación informada y la estrategia colectiva. En conjunto, estas contribuciones afirman que la repolitización de la Economía Social y Solidaria no es una promesa futura, sino una práctica colectiva en curso que RIPESS Europa se compromete a reforzar en todos los territorios y movimientos.